Las cosas no terminan como empiezan, ¿o sí? Para la Internet seguro que no. Empezó con una teoría y sigue hoy en día en una vastísima realidad que ha transformado al globo. Formulada por Len Kleinrock (L.K.) en 1961, su tesis doctoral se titulaba: “Flujo de la información en grandes redes de comunicación”. En esta teoría LK buscaba responderse preguntas tales como: ¿Cómo estimo el ancho de banda? ¿Qué pasa si se corta la conexión? ¿Cómo vuelvo a conectarme? ¿Demorará mucho en transmitirse la información? ¿Por qué los datos llegarían a destiempo?
Mapa parcial de Internet
Hoy también podríamos agregar: ¿Se escuchará bien o mal la llama de skype? ¿Cómo hago para recibir mis notificaciones de twitter al instante? ¿Por qué de noche se llena tanto la conexión que no puedo ver videos de youtube? Todas estas preguntas se las formuló LK en su tesis doctoral, claro que con otros términos. Para responderlas y elaborar una teoría que pudiera dar cuenta a ellas tuvo que basarse en presupuestos sobre cómo funcionaría la red: los mensajes llegan cuando quieren y puede que en desorden. Por eso los programas de comunicaciones tienen que ordenarlos cuando llegan.
Tanto éxito tuvo LK con su tesis que años después, más precisamente el 29 de octubre de 1969, logró conectar dos computadoras entre UCLA y Standford en la red experimental de nombre ARPANET, antecesora de la que hoy conocemos como Internet. Varios fenómenos han ocurrido desde ese entonces, y de los más recientes y destacados es la Web 2.o (sobre la que estaremos conversando en el próximo Montevideo Valley).
Entrevistado por la IEEE, LK menciona otros dos corolarios de su trabajo que se aplican a nuestros emprendimientos web 2.0 de hoy:
- Las funcionalidades de Internet no estaban en su especificación original.
- Diseñar aplicaciones como Internet implica tomar decisiones ponderando lo correcto con lo posible (trade-off).
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